Ambos, padre e hijo, comparten un objetivo profesional: rescatar edificaciones en la Ciudad de México con una responsabilidad social y ambiental; ambos creen en las enormes posibilidades de repoblar las zonas céntricas; su apuesta se enfoca en las oficinas corporativas y en la vivienda vertical

Por Darinel Becerra, Fotografía: Smart Building

El proyecto más notorio de los arquitectos Cimet es la Torre Glorieta Insurgentes; no obstante, su vocación radica en edificaciones rescatadas, o por lo menos, construidas en terrenos donde había otras, lo que muestra su entusiasmo profesional por el reúso de inmuebles, que es una de sus fortalezas tanto en el desarrollo de oficinas corporativas como en la vivienda vertical.

Sholem Cimet Ralsky (padre) y Yoram Cimet Pasol (hijo) dirigen el despacho CIMET Arquitectos, cuya trayectoria suma 40 años de experiencia en el diseño arquitectónico, el desarrollo inmobiliario y la construcción. El objetivo de la firma es generar impactos positivos en las ciudades mediante intervenciones sostenibles buscando el bienestar de las zonas donde se encuentran sus proyectos.

Smart Building charló con ambos profesionales. La entrevista tuvo lugar en las inmediaciones de la Torre Glorieta Insurgentes, hoy sede de la Fiscalía General de la República.

“En un edificio inteligente se conjugan las tecnologías y se puede observar su funcionamiento en aspectos como el clima, la iluminación, el uso del agua, los elevadores, etcétera. Cuando lo puedes ver y controlar, el edificio es inteligente”: Sholem Cimet Ralsky

“Queremos ver un ambiente positivo para sumarnos y poner nuestro grano de arena en el desarrollo del país mediante la construcción y la arquitectura”: Yoram Cimet Pasol

Smart Building (SB): ¿Qué están desarrollando en la actualidad?
Sholem Cimet Ralsky (SCR): Estamos desarrollando vivienda en la Condesa y otro edificio de oficinas de 18 niveles en la glorieta de la Cibeles. También una renovación y reconstrucción importante, trayéndolos a niveles de reglamentos actuales. La inversión ronda los 30 millones de dólares para los dos primeros proyectos.

Yoram Cimet Pasol (YCP):
Estamos enfocados en el rescate de inmuebles y en trabajar en zonas céntricas, generando esos impactos positivos mediante la renovación de un edificio que pudo haber estado dañado, incluso desde el terremoto de 1985 o el de 2017.

SB: ¿Qué otras zonas son rescatables en la Ciudad de México?
YCP: Hemos trabajado mucho en el Centro Histórico con rescate de inmuebles para oficinas. Toda la alcaldía Cuauhtémoc es nuestro centro; donde normalmente operamos y en las delegaciones circundantes, principalmente. Nos gusta estar en ubicaciones estratégicas y con transporte público.

SB: ¿Cómo se fondea CIMET Arquitectos?
YCP: Básicamente, mediante grupos de inversionistas y créditos bancarios.

SB: ¿Hay sobreoferta de oficinas corporativas en la Ciudad de México?
YCP: Hay muchos metros en construcción y la absorción disminuyó el año pasado, así como a finales del antepasado.

La transición de gobierno ha impactado un poco en la confianza y dependerá del sentir general que vaya hacia adelante; el sector sigue siendo dinámico, sigue habiendo absorción, no como había antes, pero no está parada.

Definitivamente hay que observar el ambiente para saber qué va a pasar, y hay que ser muy estratégicos a la hora de seleccionar los proyectos que se están atacando. Una buena ubicación y un buen producto siempre van a ser atractivos para la gente que está buscando oficinas. Hay que tener diferenciadores, como las certificaciones, la calidad misma de la construcción, la seguridad estructural y los espacios, por ejemplo.

SB: ¿Qué le preocupa a CIMET Arquitectos a corto plazo?
YCP: Es una pregunta complicada. La principal preocupación es el sentir general del inversionista. Sin su respaldo, nuestras manos están atadas. Aunque queramos hacer proyectos increíbles y tengamos buenas ubicaciones y oportunidades, muchas veces la gente lo está dejando pasar porque está a la expectativa.

Aunque tengamos buenas noticias, se mezclan con las malas y con la incertidumbre, generando un ambiente poco claro. Se necesita claridad, en el sentido general de hacia dónde va el país, para que los inversionistas ganen confianza otra vez, tengan apetito y quieran continuar con el desarrollo inmobiliario, que en México ha sido muy importante. Es muy notorio el impacto.

Tenemos proyectos de primer nivel que están a la altura de cualquier otro lugar del mundo. Se ha hecho mucho y es muy fácil observarlo en las ciudades. Hay impactos muy positivos, y a mí me dolería mucho ver que todo eso se frenara. Nosotros quisiéramos continuar trayendo el desarrollo a las ciudades, generando empleos y dinámicas. Queremos ver un ambiente positivo para sumarnos y poner nuestro grano de arena en el desarrollo del país mediante la construcción y la arquitectura.

SB: ¿Tienen planes de levantar capital bursátil en cualquiera de las dos bolsas?
YCP: A mí me parece interesante que existan vehículos para lograr inversión inmobiliaria a través de bolsa, como son las Fibras. Me parece que la regulación sí debería de ser un poco más estricta en términos de acotar un poco su operación en general, porque al ser entes muy grandes, tienen esa condición de poder mover al mercado hacia la alza y baja, tanto en términos de valores de tierra como de metros construidos o precios de renta/venta. Hay que tener cierta cautela en ese aspecto; sin embargo, sí me parece positivo porque permite que un mayor público tenga acceso a este tipo de inversión. Obviamente, hay curvas de aprendizaje que se deben tener, como se han tenido en otros países donde este tipo de figura ya opera desde hace muchos años.

Nosotros no captamos capital a través de bolsa. Tenemos inversionistas que nos buscan de manera directa para el desarrollo de proyectos con los cuales tenemos relaciones a largo plazo. En cuanto a la captación bursátil, es para grandes proyectos o portafolios de inversión, y no se descarta a futuro, pero en la actualidad no está en nuestro horizonte inmediato.

SB: ¿Cómo se desarrolla la arquitectura en el país?
SCR: Es muy importante para generar los cambios en las ciudades y en la gente, quienes convivirán directamente con la arquitectura. Por ello deben aportar, mezclarse y manifestar sus necesidades e ideas para que los desarrollos sean más apegados a la gente. Le falta mucho todavía a la Ciudad de México para que se dé este tipo de mezcla, pero el tiempo le está dando a la capital todos estos ejemplos y están sirviendo para que se vaya desarrollando.

SB: ¿De qué depende?
SCR: De ideas, de permisos, de que el Gobierno esté abierto a que se puedan dar estas formas de convivencia con la gente, la arquitectura y la facilidad de poder llegar a hacer todas estas mezclas.

YCP: De una visión global. Que tenga toda la parte gubernamental y la privada, para que trabajen en conjunto. Creo que hubo un boom inmobiliario muy importante durante muchos años en la Ciudad y en el país. Se observa mucho desarrollo en todas partes y sería bueno continuar con eso. Obviamente, observar los casos de éxito en el exterior para aprender de ellos, aprender cómo se puede rescatar y desarrollar con buenas edificaciones y buenos espacios públicos. Si el desarrollo no aporta a la sociedad y al espacio, entonces, no sirve, simplemente es un aprovechamiento de un grupo de gente. Tiene que haber ese conjunto, que sea un ganar-ganar, y eso es lo que realmente detona más desarrollo y genera más bienestar, mismo que permea a otros ámbitos. Hay que crear un sincretismo entre Gobierno y el sector privado, y con eso potenciar todos los beneficios que puede traer el desarrollo.

SB: ¿Cuáles son sus principios arquitectónicos desde el punto de vista estético?
YCP: Es muy importante, y creo que, nosotros queremos generar una arquitectura elegante y atemporal, sin meternos en temas de modas, que sea sumamente funcional y con impactos positivos hacia la población y los usuarios, siempre teniendo la sustentabilidad como meta.

SCR: Y la durabilidad, para que perdure en el tiempo.

SB: ¿Cuánto debe de vivir un edificio como Torre Glorieta Insurgentes?
SCR: Por lo menos, 100 años.

SB: ¿Y cómo debe de ser el prototipo de un edificio inteligente?
SCR: En un edificio inteligente se conjugan las tecnologías y se puede observar su funcionamiento en aspectos como el clima, la iluminación, el uso del agua, de los elevadores, etcétera. Cuando lo puedes ver y controlar, el edificio es inteligente.

YCP: Desde la concepción, el diseño y las primeras líneas, uno tiene que estar con la mira hacia el futuro, viendo la forma de resolver las necesidades, la funcionalidad y el espacio. Todo lo que va aunado en términos de tecnología, equipamiento, y necesidades, todo se debe amarrar. Y cuando nace desde la concepción, tratando de resolver todo el conjunto de complejidades, se vuelve inteligente. Puedes tener un edificio con muy malos espacios y con toda la tecnología del mundo, podrá estar automatizado, pero no es inteligente. Si no lo planeas desde el principio, resolviendo todas las necesidades y, además, incluyendo todas las tecnologías, no va a ser inteligente.

SB: ¿Cuál es la función de un edificio inteligente en una smart city?
YCP: Integrarse y traer los beneficios a la ciudad y a la población. La edificación contribuye al 30 por ciento de la contaminación mundial, aproximadamente, por lo que es muy importante hacerlo de la manera más responsable posible.

SB: ¿Qué opinan de la movilidad actual en la Ciudad de México?
YCP: Siempre falta en una ciudad como esta, porque tenemos 21 millones de habitantes y un crecimiento que no se va a detener en términos de población. Debemos frenar el crecimiento de la mancha urbana hacia el exterior; provocar una densificación inteligente, enfocada en puntos que cuenten con la posibilidad de absorber esa densidad; y la inversión en transporte público y alternativo no debe de detenerse, así como apoyar a todos los transportes alternativos privados: bicicletas, patinetas, bicicletas eléctricas, patines, etcétera, que permitan a la gente dejar el coche a un lado.

Mientras controlemos el crecimiento del uso privado del automóvil y fomentemos el uso de alternativas y tecnologías, mejoraremos. Me parece bien la peatonalización, todo lo relacionado con carriles especiales para bicicletas y transporte alternativo. Debemos cambiar el paradigma con el que vivimos por muchos años, en el que el vehículo era lo primordial. Las personas son lo primordial.

SB: ¿Hay que construir edificios sin estacionamientos?
YCP: Hay que construir el estacionamiento necesario, estudiarlo bien, a fondo. Me parece que la norma que establece máximos en vez de mínimos es sumamente positiva; se ha hecho un poco tarde, tal vez, pero será muy interesante ver lo que pasará con el fideicomiso donde caen los recursos cuando la gente, como lo establece la norma, construye estacionamientos de más. Será importante ver beneficios reflejados en la población en general. Hay que ver qué dinámicas se generan o cómo lo interpretan los mercados. No puedes hacer menos estacionamientos del que te demandan. Es un ajuste muy fino.

SCR: Es muy difícil lograr todo esto en una urbe tan grande y compleja como la Ciudad de México. En otras más pequeñas, todo esto se ve muy bien reflejado, los cambios y los diseños. Por desgracia en esta ciudad tan extensa, se hace muy difícil el poder lograrlo.

YCP: Negar el estacionamiento por completo es imposible. Tal vez se podrían establecer zonas específicas que se tornen peatonales, donde haya captación periférica de estacionamiento y al interior se usen transportes alternativos. Hay que mirar al exterior, ver cómo lo han resuelto en otras partes y ver de qué manera lo implementamos mejor aquí.

SCR: La ciudad es tan grande, hay mucha gente y es tanta la necesidad de cómo moverse que se vuelve muy complejo.

SB: Se habla de una crisis de abasto de agua que está impactando ya al sector inmobiliario, ¿es real?
SCR: Definitivamente hay una crisis por la falta de agua. El Gobierno debe de exigir y ayudar a que se gaste menos agua en los edificios, incluso en los viejos; tener cisternas, captadoras de agua, plantas pequeñas tratadoras de aguas negras. Si esto se replicara, indudablemente, traería un beneficio.

YCP: Hay que hacer un tratamiento de agua local, y me refiero por edificación, y también uno de agua a nivel ciudad. Había proyectos hídricos planeados muy importantes con todo el desarrollo del nuevo aeropuerto, que podían generar soluciones muy relevantes y a largo plazo, que no sabemos qué sucederá con todo eso.

Debe haber estrategias para fomentar las buenas prácticas individuales, que la gente por conciencia propia y por ahorro a largo plazo adopte todas estas estrategias de captación de agua pluvial y de tratamiento de los distintos tipos de agua. Probablemente impactar o fomentar de alguna forma en el predial o en el costo del agua misma, y buscar alternativas a estar tomando líquido del subsuelo, que genera hundimientos en la Ciudad, provoca desestabilización de los suelos y genera muchos problemas que no son tal vez visibles si uno camina por la calle, pero existe el registro de los hundimientos. Se sabe, por ejemplo, de zonas con un hundimiento de dos centímetros anuales y que puede llegar hasta seis o más. No es algo de conocimiento común, pero es algo que no se está frenando y que se debe atacar. Sí se requiere un buen diseño y una planeación estratégica en la Ciudad y en la iniciativa privada.

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