EDITORIAL

2022, UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA SALIR ADELANTE

Si bien el 2021 no fue un año tan difícil y retador para la industria de la construcción en México como lo fue el 2020, es cierto que las perspectivas de crecimiento del producto interno bruto (PIB) del sector no cumplieron con las expectativas de los expertos. A estas alturas, es claro que no habrá un repunte del 9 por ciento del PIB de la actividad constructiva, que pronosticaban organismos como BBVA Research a finales del año pasado.

La inversión y la recuperación económica de la industria se está dando de forma más lenta de lo estimado, en buena medida, debido a la estela de problemas que la pandemia de coronavirus ha dejado tras de sí: aumento en el precio de los energéticos, ruptura de las cadenas de suministro a nivel mundial, inflación económica, cierre de fronteras, crisis de los semiconductores, etcétera. Esto sin mencionar la amenaza constante de una cuarta ola de contagios de covid-19 que se cierne sobre varios países del mundo, México entre ellos.

Los analistas, sin embargo, son optimistas y prevén un escenario mucho más positivo para el 2022. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el valor de la producción que generaron las empresas del sector en México registró un crecimiento mensual real de 1.7 por ciento en el mes de septiembre del presente año. De este modo, la industria del real estate acumuló cuatro meses al alza a tasa mensual en septiembre, impulsada por la obra pública. A pesar de esto, el PIB de la construcción sigue estando un 9.9 por ciento más abajo del nivel registrado en febrero del 2020, un mes antes de la crisis sanitaria desatada por la covid-19.

El cuanto a la operación de los edificios, los expertos coinciden en que no habrá un regreso generalizado a las actividades presenciales, mientras que algunas tendencias como el trabajo remoto (mercado de oficinas), el comercio electrónico (mercado comercial) y el nearshoring (mercado industrial) llegaron para quedarse. Según el reporte Repensando los edificios después de la Covid-19, elaborado por Honeywell, el sector de la edificación registra al menos cinco grandes tendencias: 1) la pandemia modificará la forma en que se operan y administran los edificios de manera permanente, 2) el coronavirus continuará siendo una preocupación latente entre propietarios y administradores, 3) la construcción de edificios saludables será una de las prioridades más importantes, 4) la inevitable transformación digital de las instalaciones de los inmuebles gracias a las herramientas del IoT, la inteligencia artificial o el machine learning, 5) la mejora de la experiencia de los ocupantes a favor de su bienestar.

Por nuestra parte, esperamos que el 2022 se convierta, ahora sí, en un año de recuperación para las industrias de la construcción y de edificios, ambas barómetros para medir la estabilidad económica del país. También queremos agradecer a todos nuestros lectores y colaboradores por habernos acompañado a lo largo del 2021. Les deseamos unas felices fiestas y un excelente inicio de año.

Ricardo Donato, editor Smart Building.