EDITORIAL

El valor de la vivienda para la industria de la construcción

 

Si de tamaño y vitalidad hablamos conviene decir que no hay rival en América Latina para la industria de la construcción mexicana. Con todo y la crisis económica a raíz de la covid-19, se prevé que su valor de mercado superará los 120 mil millones de dólares estadounidenses en 2021, de acuerdo con el portal alemán de estadística en línea Statista GmbH. Incluso si se sumaran los mercados dos y tres de la región, los de Brasil y Colombia, cuyo valor se estima en 73.29 mil y 24.81 mil millones de dólares, respectivamente, no alcanzarían a igualar al negocio mexicano.

Tan sólo en 2020, el producto interno bruto (PIB) de la industria de la construcción en México si situó alrededor de los 1.01 billones de pesos, lo que representó una caída del 17.2 por ciento en comparación con el PIB reportado en 2019. La actividad constructiva, sin duda, es un parámetro para medir la salud de la economía del país, por lo que cualquier señal de estancamiento o retroceso debe ser una señal de alarma.

Si analizamos los diferentes segmentos (industrial, comercial, residencial) de la construcción, sólo el industrial muestra signos de recuperación. En contraste, la edificación de viviendas en 2020 apenas superó las 151 mil obras terminadas. Esto representa una caída en el sector residencial de alrededor del 16.4 por ciento, en relación a la cantidad de viviendas construidas en 2019, de acuerdo con datos de Statista GmbH.

La contracción en este segmento, sin embargo, no es nueva: desde 2013, el mayor número de unidades construidas se registró en 2015, con casi 302 mil casas o departamentos nuevos. En 2020, el valor de la producción de las viviendas en México alcanzó 55 mil 337 millones de pesos, de los cuales alrededor de 55.286 millones de pesos fueron producidos por constructoras privadas.

En la sección Habitar de este número, el ingeniero Sergio Rojas Coello, country manager de La Haus, reflexiona acerca de la trascendencia que significa comprar una casa en la vida de cualquier persona, así como la necesidad de expandir el acceso a vivienda nueva a través del uso de la tecnología y los mecanismos de preventa.

Mientras que en Smart People entrevistamos a Sergio Portillo, director y fundador del despacho ASP, un arquitecto mexicano con amplia experiencia en el sector residencial, para quien la sustentabilidad es una “forma de pensar y vivir los espacios que habitamos”. La sección Arquitectura da cuenta de uno de sus proyectos más recientes: Casa Mika, una vivienda unifamiliar que logra una experiencia de habitabilidad única, sustentada en la comunión entre el espacio interior y el exterior.

Por último, recomendamos la columna de la arquitecta mexicana Ingrid Moye, quien en esta ocasión escribe acerca de cómo la pandemia de la covid-19 replanteará los procesos de diseño, construcción, uso y operatividad de los edificios en las ciudades.

           

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