Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México más de 44 millones de mexicanos carecen en sus hogares de dotación diaria de agua, y alrededor de ocho millones 548,000 en todo el país no tienen acceso a agua directa.

“Uno de los temas más importante es el control que se debe tener en la distribución, poder monitorear dónde existen fugas”, afirmó José Navarro, director general de Tarsus México.

Agregó que en la Ciudad de México, por ejemplo, la cuenca de Cutzamala, –una de las tres que se utilizan para el abastecimiento–, aporta el 30 por ciento de lo que consumimos, sin embargo, “es lo mismo que perdemos en fugas”.

Otro problema importante que mencionó Navarro fue el mantenimiento de las plantas de tratamiento. “Tenemos alrededor de 5 mil 500 de las cuales la mitad no están funcionando porque no se les está dando mantenimiento”, expresó.

Comentó que de los 657 acuíferos existentes, 105 se encuentran en condiciones de sobreexplotación e instó a la industria y a la sociedad civil junto con el gobierno, a trabajar para poder implementar programas que sean eficientes.

El agua y el sector de la construcción
Según el experto, este sector puede ayudar a contrarrestar el problema de escasez de agua tomando en cuenta el tema de la captura de agua.

“Cuando construimos un conjunto habitacional tenemos muchas superficies que son captadoras naturales de agua; esta agua, si bien ha pasado por la atmósfera y ha recogido partículas, no está contaminada y puede ser tratada de una manera mucho más rápida y se puede utilizar en actividades que no son de consumo”.

El problema de esta ciudad, ahondó, es que es una gran carpeta de asfalto y concreto, por lo que el agua termina en los drenajes donde se mezcla con aguas negras que requieren otro tipo de tratamiento.

“Para el sector de la construcción podría ser hasta un beneficio comercial que el agua que se utilice sea 100 por ciento de captura pluvial, porque hoy los millenials están buscando productos que realmente sean responsables con el medio ambiente”.

Planteó como otro reto el almacenaje e, incluso, la posibilidad de tratar las aguas en el mismo lugar que se construye.

En el caso de los edificios ya construidos, aconsejó reorientar el agua de la lluvia, separarla del drenaje. “Lo que pasa con los edificios construidos es que los sistemas de desalojo de agua van directamente al drenaje, entonces habría que hacer una nueva canalización para separar el agua gris de las aguas negras”.

El director de Tarsus también platicó del reciente convenio de colaboración con la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) , cuyo objetivo es acercar a las empresas. “Dado que nosotros somos una entidad que organizamos foros profesionales e internacionales, hicimos un convenio para acercar a todas las empresas que hoy en día tienen tecnologías para cumplir con los temas de gestión de agua y saneamiento.

Por medio de este convenio, le hacemos llegar a la ANEAS la información de las empresas que están interesadas en entrar a México, en traer sus tecnologías y ellos le hacen llegar información a todo su gremio. Es un convenio de colaboración en el que también nos apoyan con expertos para conferencias”.

Aquatech México
A raíz de esta preocupación, Tarsus se dio a la tarea de organizar Aquatech México, cuyo objetivo es presentar tecnología que permita monitorear la red de distribución de agua y así poder identificar en donde se está perdiendo, así como presentar soluciones específicas de 150 compañías dedicadas al tema del agua provenientes de 17 países.

El evento reunirá se llevará a cabo del tres al cinco de septiembre en la Ciudad de México.

Acerca del autor

Lic. En Comunicación, Máster en Periodismo de Agencia, Content Manager y apasionada de la docencia.

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