El sector empresarial siempre en busca de nuevas formas de hacer negocios, es por ello que el tema de la responsabilidad social puede ser de gran interés para aquellos que desean agregar valor a sus empresas.

La conferencia, “La responsabilidad social como elemento indispensable en la forma de hacer negocios en el siglo XXI”, impartida por Manuel Jesús Cárdenas Espinosa, C.P.C. y la doctora Alejandra Galetto Bravo, expuso el papel de la responsabilidad social como agente de beneficios y oportunidades de negocio.  

Más que un concepto, un modelo de negocios

Cárdenas señaló que la responsabilidad social se encarga de volver las operaciones más sostenibles y sustentables, procurando un balance de los aspectos económicos, sociales y ambientales.

Según encuestas realizadas por los ponentes en México, el 76 por ciento de las empresas identifica el término de “responsabilidad social” con sus valores, pero sólo el 19 lo relaciona a los riesgos y oportunidades en su negocio, además el 26 por ciento no cuenta con mecanismos de identificación de los grupos de interés como son la sociedad y el gobierno.

Por otra parte, la doctora Galetto explicó que la responsabilidad social va más allá de realizar acciones como pintar bancas o plantar árboles, antes sólo se veía desde el punto de vista filantrópico, pero ahora involucra un mapeo para ver cómo una empresa interactúa positivamente con todos los grupos de interés, no sólo con sus clientes y proveedores.

Esta especificación conduce hacia un modelo de gestión de negocios nuevo, cuyo objetivo es medir el impacto de las acciones corporativas en diversos ámbitos para, con base en eso, organizar alianzas entre proveedores, empresas y clientes para fortalecerse mutuamente.

¿Cómo emprender el camino?

Los ponentes señalaron que la responsabilidad social se puede comenzar a involucrar en una empresa con pequeñas acciones, tales como tener políticas de transparencia e integridad, crear alianzas para impulsar a los proveedores o generar un sentido de pertenencia en los trabajadores, pero, sobre todo, buscar la gobernabilidad, es decir, tener presencia desde la dirección y permear al resto de la organización.

También se debe tomar en cuenta qué políticas se ajustan más a la compañía e identificar las formas de incorporarlas al plan de negocios, así como la adquisición de distintivos, el establecimiento de pequeñas metas y la colaboración con jugadores que compartan objetivos similares.

Realizar esta serie de cambios tiene un costo inicial, pero a la larga se genera un retorno de la inversión porque se obtienen múltiples beneficios en el ámbito comercial, logístico, legal, laboral, fiscal, financiero y se mejora la competitividad, reputación e impacto de la empresa.

Hoy en día, hay una mayor inmersión de la responsabilidad social en las actividades corporativas de las empresas, que pueden obtener beneficios y apoyos para su crecimiento, a la vez que colaboran con el bienestar social y ambiental del país.

Fotografía: Mundo HVAC&R

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